El cultivo de naranjas

Tener información sobre el proceso de cultivo de nuestras frutas y verduras preferidas enriquece enormemente la experiencia de comer alimentos ecológicos. En el caso de las naranjas ecológicas hay que considerar algunos aspectos como el diseño y la densidad de árboles en una plantación, las técnicas de abonado, el riego y la poda de cada ejemplar.

Actualmente se considera que una buena densidad para el diseño de la plantación de naranjas ecológicas debe estar en alrededor de 400 árboles por cada hectárea. Las técnicas de abonado utilizadas en agricultura ecológica siempre son naturales, evitando el uso de químicos artificiales y sustancias tóxicas. Por lo general el primer abono tiene lugar después de la segunda brotación desde el momento de la plantación. Existen límites en cuanto al tamaño de cada abono (por ejemplo, no se deben superar los dos kilos por cada metro cúbico de agua) y es necesario aplicar los abonos entre los meses de marzo y septiembre. A lo largo de los primeros tres o cuatro años se deben seguir técnicas comunes, y posteriormente se deben agregar otro tipo de modificaciones en función de la evolución de la plantación.

En cuanto a la cantidad de riego que necesita una plantación de naranjas ecológicas, por lo general se manejan cifras situadas entre los seis mil y los siete mil m3/ha. El riego de las naranjas de Valencia (aunque vale para otras variedades de naranjas ecológicas) se puede dividir entre riego localizado (que debe ser cada 3-5 días) y el riego por inundación (cada 2 ó 3 semanas). También está la posibilidad de utilizar otro tipo de riegos (como el de goteo enterrado y el de aspersión).

La poda de los árboles de naranjas ecológicas debe realizarse solamente en la periferia con el objetivo de incrementar la superficie de contacto de la mayor parte de la planta con la luz del sol, de forma de aumentar la producción.


Hugo

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