Las propiedades curativas del rábano

El cultivo del rábano con fines nutricionales es conocido por el hombre desde hace varios miles de años. Las propiedades curativas de estos vegetales, sin embargo, solo fueron descubiertas tiempo después. Los rábanos pueden ser aprovechados en diversas preparaciones de uso interno y externo. A partir del rábano, además, se pueden hacer curas depurativas por varios días seguidos.

En caso de problemas hepáticos o afecciones en la vesícula biliar lo más recomendable es hacer una cura a base de jugo de rábano. Esta cura consiste en 1 vaso de este jugo todos los días, por un período de 15 días (se debe tomar medio vaso después del almuerzo y otro medio vaso después de la cena. El jugo de rábano es muy fácil de hacer. Simplemente se corta el rábano en pedazos y se lo licúa con un poco de agua.

El rábano también es muy efectivo en caso de tos, asma y fiebre. Para aprovecharlo hay que hacer una mezcla de 3 cucharadas de raspadura de rábano y 3 cucharaditas de miel. Esta miel de rábano debe ser tomada en dosis de hasta 5 cucharaditas diarias (distribuidas por la mañana y por la tarde).

Para tratar dolores de cabeza, dolor de muelas y el reuma se puede preparar un apósito con rábano. Se deben triturar unos 4 ó 5 rábanos y mezclar con algo de agua hasta obtener una consistencia de puré. Extender la mezcla sobre un paño limpio en una capa de un centímetro y aplicar sobre la parte afectada, cubriendo con otro paño más grueso.


Hugo

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